martes, 9 de agosto de 2011

Ahora la ventana azul y la escombrera gris son adoquines desde tres alturas donde la nube de tabaco se hace más densa y la luz es solo reflejo en la poyata de PVC... Y sigo sin encontrarme en el mapa donde las únicas coordenadas son su nombre y  el vacío, ¡no existe el trazo! Es el silencio más sonoro, es la angustia más honda, es la soledad tan concurrida... Es el espacio hueco que no encuentra con qué delinearse mientras sangra el tintero sordo sobre la mesa la zozobra de la desorientación... No hay borrón, no hay cuenta nueva. En el mapa donde me busco solo cartografían sus manos; yo me estoy buscando a mí, si las veis, decidles que me encuentren, por favor.

martes, 2 de agosto de 2011

“Reduciendo su memoria a una pila de frases sin atractivo literario, nos enseñó que la literatura en esencia es eso: ofrecer memoria, invitar a hacer memoria, compartir recuerdos, añadir recuerdos a la bolsa donde guardamos todos los “me acuerdos” que son nuestra vibrante necrológica, que nos hacen ser quienes somos, criaturas que se diferencian apenas en el hecho de que uno se acuerda de los muslos poderosos de Raquel Welch y otro de las piernas veloces de Zatopek.”


[Tanta gente sola - Juan Bonilla]

martes, 19 de julio de 2011

Ahora que te marchas;
ahora que el principio empieza en el final,
que los amores se mueren
y nos despedimos con un hasta pronto;
ahora  que nadie recuerda un verano tan triste como éste,
que no hay leche frita, ni siega, ni gente;
ahora que nadie recuerda un verano sin gente;
ahora que había aprendido a volar y a arder,
y que las noches eran reversibles y los días (sin ti) una eternidad;
ahora que se deshacía el nudo y aligeraba la piedra;
ahora que “desnúdeme, desdúdeme” no era un simple juego de palabras;
ahora que en tu boca termina mi fealdad;
ahora que las noches son más largas;
ahora que me encuentro entre tus letras;
ahora que el futuro es el presente y mi presente recupera la verticalidad;
ahora que me pintaba los labios con tu saliva;
ahora que llegan las olas;
ahora que me pierdo;
ahora que no quiero que te asustes si te digo que te quiero un poco, o un poco más;
ahora que me pudro de miedo
solo te pido que no me olvides en tu ausencia.

viernes, 8 de julio de 2011

GRAMÁTICA DEL DESEQUILIBRIO

[En la vida real los tiempos verbales se reducen a dos: imperativo y condicional; con el primero se piensa, con el segundo se opera.]

Quédate / Si te marchas no me duele.
Bésame / Si me injurias no me duele.
Átame / Si me apartas no me duele.
Suéñame / Si despiertas no me duele.
Árdeme / Si me apagas no me duele.
Ábrete / Si te cierras no me duele.
Quiéreme / Si te ocultas no me duele.
Viájame / Si me inmutas no me duele.
Deséame / Si me ignoras no me duele.
Desnúdame / Si me calmas no me duele.
Revélate / Si te escondes no me duele.
Absórbeme / Si resistes no me duele.
Fóllame / Si me echas no me duele.
Háblame/ Si enmudeces no me duele.
Recuérdame / Si me olvidas no me duele.
Descúbreme / [No se han encontrado coincidencias para esta forma verbal].

lunes, 4 de julio de 2011

Eres la batalla perdida que merece la pena luchar.
El vértigo al borde del precipicio que no puedo saltar.
El riesgo que tiene que ser corrido.
El miedo que disfruto.
El placer en que me duelo.
El poema que no escribo.
Eres el principio forjado con un final.

Eres palabras que no se saben pronunciar.
El suicidio que merece la pena prolongar.
La explicación que no encuentro.
La razón que desespera.
La interrogación que no se cierra.
El argumento que retuerzo.
Eres mi sexo a punto de reventar.