jueves, 29 de diciembre de 2011

Cuando tenía once años me arrancaron el corazón,
me robaron la capacidad de amar,
me privaron del sabor amargo de los besos.
Con catorce me destrozaron el pecho a zarpazos.
Cuando tenía catorce años me arrancaron el coño,
me devolvieron pura la capacidad de amar,
me salvaron de la suciedad del sexo.
Crecí.
Amé sin amar.
No follé.
Nadie me enseñó a follar.
Nada tenían que ver amar y follar.
Me arrancaron el corazón,
me prohibieron amar,
me instruyeron en la amargura de los besos
(¡bienaventurado el que escapa a su dulzor!),
despedazaron mis pechos,
y aprendí la vergüenza de follar.
Mística.
Pura.
Inmaculada.
Noble.
Buena.
Ejemplar.
Cuando tenía veintidós años me ensucié.
No con veintiuno.
Tampoco con veinte, diecinueve, o hacia atrás.
Me ensucié con veintidós años.
Cuando tenía veintidós años se hizo más grande el hueco del corazón,
resurgió la capacidad de amar,
gozó mi cuerpo del sabor amargo de cada beso.
Con veintitrés consumo el tiempo por mirarte.
Cuando tenía veintidós años abrí mi coño,
me ensucié,
me corrí,
me calé,
me morí entre tus piernas.
Con veintitrés me consumo ante tu fotografía.
Con veintitrés años duermo abrazada a un cojín.
Quemo las horas mirando tu fotografía.
Chupo presencia y ausencia.
Con veintitrés años.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Repito en mi cabeza tus últimas palabras una y otra vez. No sé bien si por aprenderlo de memoria o por convencerme: dijiste justo lo que yo quería oír. Debajo del edredón soy la más fuerte, nadie se atreve a molestarme… Solo, y alguna vez, esa ansiedad que me golpea con violencia el pecho y me obliga a retorcer el cuerpo entre las sábanas como sufrido de un orgasmo de dolor… Pero ningún (in)humano alarga su mano hasta aquí, así que dedico mis horas negras a construir un escudo que me proteja de ti, a convencerme de que no falta uniforme en esta guerra, mientras espero, ¡Ay de mí! que aparezcas en realidad desarmada y me rescates de entre la ropa y la oscuridad… Que me tomes desnuda, sin armas, y me lleves a recorrerte… Como me han contado que se hace en tantos poemas… Si me encierro es por fe en tu salvavidas, si me callo es la esperanza en tus palabras, aunque ya sé… la bruma no es tan espesa en esa otra orilla.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Así como me abro yo
rájate tú ante mí.
No necesito defensa.
Arráncame el pecho
cómete mi corazón,
dales a tus perros mi corazón
dáselo a tus perras
mira cómo sangro,
mira la sangre cómo la vomito…
Rojo y negro.
Coágulos negros.
Vamos a hacer el amor.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Se me hace difícil la cama. Por la montaña de ropa, por el agujero de estómago, por la falta de sueño y el exceso de comida. Se me hace difícil la cama en mi huida hacia no pensar, en mi búsqueda del qué sentir, en mi caída en picado hacia la más bruta indolencia.

Se me hace difícil la cama por la pereza de vivir. VIVIR CON MAYÚSCULAS. Se me hace difícil la cama  por ti y sin ti.

Se me hace difícil la cama con esta mierda por el suelo, con el futuro drogado, con el pasado drogado, con el presente vomitado. Se me hace difícil la cama si vengo desde el sillón, de dormitar a intentar dormir.

Se me hace difícil la cama por la bomba en el estómago y el vacío de corazón. Se me hace difícil la cama. Esta cama… ¡qué difícil esta cama!

lunes, 12 de diciembre de 2011

Vamos a desnudarnos.
No a quitarnos la ropa,
vamos a abrirnos la piel.

De las vísceras, de la vagina
desgárrame.
Hierve mi carne
quiero deshacerme en ti
exprimirme sobre ti.
Romperme.
Romperme.
Rómpeme.

Hacer el amor por la necesidad imperiosa de vivir.

No me pidas palabras
solo me queda saliva.

¡Ay!
Tú quieres ser mi abrigo
y yo quiero que sea tu vientre
el que me quite el frío.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Escribir como un grito adolescente, un yo me reafirmo a pesar de todo, a pesar del horror, a pesar de las incomprensibles espirales de maldad.

O no conseguí escapar de esa idolatrada juventud que tanto odiaba, o me equivoqué no dejando abrasar mis cuerdas: me siguen gritando las palabras si las dejo caer en el papel (a falta de un vacío al que hacer sonar). Para qué. No hay respuesta. Y eso me paraliza, me enmudece, derrama el blanco, gangrena mi aparato fonador, empodera el silencio y me elimina al fin.

Inmafabilidad será esta patología que me obliga a gritar, resigdurez la solución que me devuelva al caos.

martes, 22 de noviembre de 2011

Después de las elecciones llega la calma

Primer día de la nueva Era, 21 de noviembre, hoy deberíamos ser felices, según la promesa electoral. Mariano ha eliminado el paro. Mariano ha combatido la crisis. El que la sigue la consigue, a la tercera va la vencida, a Dios rogando y con el mazo dando, tanto fue el cántaro a la fuente que al final Rajoy ganó unas elecciones y consiguió ser presidente, como la niña que sueña con ser princesa.

Mariano, o mejor dicho, San Mariano, por hacer justicia a todos los que han visto en la papeleta del Partido Popular la encarnación del bien, o por la fe que han depositado tantos en su partido; por todos esos albañiles, que vieron a través de su candidatura el futuro poniendo ladrillos, otra vez, es desde hoy nuestro nuevo presidente; y no es que pretenda ser mala, pero ¿acaso no hubiera ganado un calabacín estas elecciones por el mero hecho de ser oposición en Europa? Sin embargo, qué bueno Mariano, qué humilde, qué corazón; se ha quitado importancia diciendo “No va a haber milagros, no los hemos prometido”.

Y algo empiezo a sospechar porque esta mañana la cola en el ECyL era tan larga y tediosa como siempre (desde que conozco la cola del ECyL, claro). Sospecho que sigue la crisis, y sospecho que seguimos sin trabajo. Pero aun así, espero de todo corazón que hoy, 21 de noviembre, sea de verdad el primer día de una nueva Era, la Era en la que los dos catetos no se insultan al más puro estilo recreo de parvulitos: “pues mi padre tiene un camión y te aplastará”, “pues el mío es carnicero y te puede hacer filetes”; ni la gente en la calle se encrispará hasta la muerte en su defensa. Espero de hecho, que a partir de ahora la gente vuelva a discutir y a retirarse la palabra por cuestiones verdaderamente importantes, como el Barça y el Madrid.

La bolsa ha caído, la prima de riesgo ha aumentado, pero Rouco ya nos ha bendecido. Qué más da todo esto, lo verdaderamente importante para todos los parados, familias sin casa, jóvenes sin educación, o enfermos sin cama, es qué nombre tendrá a partir de hoy la unión civil entre personas del mismo sexo.

Deduzco que España castiga a un partido por hacer recortes eligiendo a un partido que va a recortar aún más. Pues eso, ¡que vivan las tijeras!

Y si me permitís, que viva también Noche de fiesta, los toros en la 2, y el nuevo programa Españoles por España, porque como en España no se está en ningún sitio, pa que vamos a irnos al extranjero teniendo Benidorm, ¡hombre ya!



Escrito para el programa La hora del Quemadillo del 21 de noviembre de 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

El metro

Hace unos días escribía que el metro es un arma de depresión masiva. Puntualizo: es un arma de deshumanización masiva, o entera la gran ciudad. Lo mismo es su eco vacío, su bolso vacío, que sus cuencas vacías… sus uñas renegridas… y solo pide por merendar. No pide, ¡clama! mientras los cuerpos impasibles, inmutable el gesto, ni se estremece al olor, ni se sacude la costra, ni levanta la vista de a saber qué mierda de literatura que no conmueve, no enturbia, no remueve las entrañas… Nada pasa. Nada ha pasado. Una ayudita por favor para estos sujetos huecos… Mendigaba sensibilidad, a falta de algo mejor.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Buenos días es abrirse la cabeza a golpes con el ordenador.
O con las paredes.
O salir corriendo.
O quedarme en blanco.
O rabiar de miedo.

Me tiembla el cuerpo.
Rasgarse en cuerdas vocales.
Corrernos como animales.
Kundera: te odio.


….............................................................................................

Se me ha desatado el nervio de la matriz.
Hasta aquí puedo leer. O hasta aquí puedo escribir.

martes, 13 de septiembre de 2011

Epílogo

Mi vida en 130 minutos y un pico.
Enredadas entre dos copas de vino
lo que ardió esa noche no fue la estación.
Se abrió mi corazón más que mis piernas.
República de besos. Viaje al centro de tu tierra.
Descubrí el orgasmo en cada interrogación.
No caminé tanto por ver como por conocer (te).
Tu pecho fue mi almohada y espero, mis caricias tu colchón.

Y tuvimos que volver, pero antes ya no existía.
Y te tuve que querer  como no pensé que querría.
Y declaro el porqué de mi silencio o torpeza con la poesía:

Tu cuerpo empapado me ha dejado sin palabras.

viernes, 2 de septiembre de 2011

lunes, 29 de agosto de 2011

Styska se mi po tobe


O cómo regresar a ese país ya tan por suerte o por desgracia casi olvidado. El sudor caliente y las taquicardias, el vértigo al borde del roce de tu piel, las cosquillas que se creían disfrazadas de simple afecto aun siendo sospechosamente pasional, la tinta, las páginas, las canciones, los perdones, las tan inmensas humillaciones, el inalterable dolor.

La ignorancia y de verdad por sentir los besos a través o entre (escondidos) la ropa. Tantas horas de espera comiéndome la pantalla del ordenador; lo siento, ¡me cago en ti trescientas veces!, me parto en dos, no puedo ayudarte(me) con el armario. La ignorancia, Kundera, un alma pérdida y el mismo lugar común que parecía que inventamos.

Mi centro la facultad. Mis lecturas tus palabras. Mi vida tu antojo, tus drogas, tu (¡cómo la envidiaba!) infelicidad. Styska se mi po tobe, y se mezclan la nostalgia (que me ha encontrado sin querer), el futuro y ese tan extraño amor. Mi número favorito me lo presentaste tú, evidencio de nuevo esta ignorancia. Y no sé si es por ti, por mi o por él, por los dos, por las dos, o por los tres; domingo por la tarde en mi canción, sexo que nunca llegó a ser.

Quiero decir que me he topado con la angustia de los veranos sin ti, y he vuelto a mi viejo eco del silencio donde no sé si te sigues asomando por saber qué llevo dentro. Él ya lo sabía, yo se lo conté, tú siempre lo ignoraste. Y este mundo no cambia su eje y una cuarta en discordia me ha lanzado a este inesperado recordar, añorar, saudade, morriña, sehnsucht. Ya no pronuncio tu nombre, aunque se me traba el puto fenómeno gramatical (sí que llega a ser insoportable esta levedad del ser...).

Y no sé si volví a sentir como un ser humano, pero otra puta vez tú no fuiste la causa de esta tristeza y la causa de esta felicidad.  

martes, 9 de agosto de 2011

Ahora la ventana azul y la escombrera gris son adoquines desde tres alturas donde la nube de tabaco se hace más densa y la luz es solo reflejo en la poyata de PVC... Y sigo sin encontrarme en el mapa donde las únicas coordenadas son su nombre y  el vacío, ¡no existe el trazo! Es el silencio más sonoro, es la angustia más honda, es la soledad tan concurrida... Es el espacio hueco que no encuentra con qué delinearse mientras sangra el tintero sordo sobre la mesa la zozobra de la desorientación... No hay borrón, no hay cuenta nueva. En el mapa donde me busco solo cartografían sus manos; yo me estoy buscando a mí, si las veis, decidles que me encuentren, por favor.

martes, 2 de agosto de 2011

“Reduciendo su memoria a una pila de frases sin atractivo literario, nos enseñó que la literatura en esencia es eso: ofrecer memoria, invitar a hacer memoria, compartir recuerdos, añadir recuerdos a la bolsa donde guardamos todos los “me acuerdos” que son nuestra vibrante necrológica, que nos hacen ser quienes somos, criaturas que se diferencian apenas en el hecho de que uno se acuerda de los muslos poderosos de Raquel Welch y otro de las piernas veloces de Zatopek.”


[Tanta gente sola - Juan Bonilla]

martes, 19 de julio de 2011

Ahora que te marchas;
ahora que el principio empieza en el final,
que los amores se mueren
y nos despedimos con un hasta pronto;
ahora  que nadie recuerda un verano tan triste como éste,
que no hay leche frita, ni siega, ni gente;
ahora que nadie recuerda un verano sin gente;
ahora que había aprendido a volar y a arder,
y que las noches eran reversibles y los días (sin ti) una eternidad;
ahora que se deshacía el nudo y aligeraba la piedra;
ahora que “desnúdeme, desdúdeme” no era un simple juego de palabras;
ahora que en tu boca termina mi fealdad;
ahora que las noches son más largas;
ahora que me encuentro entre tus letras;
ahora que el futuro es el presente y mi presente recupera la verticalidad;
ahora que me pintaba los labios con tu saliva;
ahora que llegan las olas;
ahora que me pierdo;
ahora que no quiero que te asustes si te digo que te quiero un poco, o un poco más;
ahora que me pudro de miedo
solo te pido que no me olvides en tu ausencia.

viernes, 8 de julio de 2011

GRAMÁTICA DEL DESEQUILIBRIO

[En la vida real los tiempos verbales se reducen a dos: imperativo y condicional; con el primero se piensa, con el segundo se opera.]

Quédate / Si te marchas no me duele.
Bésame / Si me injurias no me duele.
Átame / Si me apartas no me duele.
Suéñame / Si despiertas no me duele.
Árdeme / Si me apagas no me duele.
Ábrete / Si te cierras no me duele.
Quiéreme / Si te ocultas no me duele.
Viájame / Si me inmutas no me duele.
Deséame / Si me ignoras no me duele.
Desnúdame / Si me calmas no me duele.
Revélate / Si te escondes no me duele.
Absórbeme / Si resistes no me duele.
Fóllame / Si me echas no me duele.
Háblame/ Si enmudeces no me duele.
Recuérdame / Si me olvidas no me duele.
Descúbreme / [No se han encontrado coincidencias para esta forma verbal].

lunes, 4 de julio de 2011

Eres la batalla perdida que merece la pena luchar.
El vértigo al borde del precipicio que no puedo saltar.
El riesgo que tiene que ser corrido.
El miedo que disfruto.
El placer en que me duelo.
El poema que no escribo.
Eres el principio forjado con un final.

Eres palabras que no se saben pronunciar.
El suicidio que merece la pena prolongar.
La explicación que no encuentro.
La razón que desespera.
La interrogación que no se cierra.
El argumento que retuerzo.
Eres mi sexo a punto de reventar.

jueves, 30 de junio de 2011

[...]

Hoy
que ya había asumido que mi vida está vacía
y no tengo nada que la pueda llenar
y que dejé mis cuadernos en el cajón
porque ya nunca no hago de normal
falacias es eso de la inspiración
y siempre encuentro algo mejor, alcohol [...].

sábado, 25 de junio de 2011

El tiempo es mentira: los días no tienen 24 horas y un instante es una eternidad.

Luego está eso, que se hace grande y rompe el límite. Que pasa por encima de todo, del tiempo, que no existe, y del espacio, que hace una cama inabarcable. Digo eso porque no sé cómo mierdas se llama, y porque, qué cojones, no sé lo que es. Pero eso ha convertido los pronombres personales en una conjugación. Yo conjugo, tú conjugas, ella conjuga, y no tengo claro si quiero seguir conjugando tu piel con mi saliva. El presente ha reventado y el futuro inmediato, vacío, juega a llenarse con la ansiedad. Siempre hay días pienso que terminan con textura del sueño, con palabras clavadas en el estómago, en la piedra que tira hacia arriba o en la garganta equivocada de lugar. Con palabras clavadas. Con la conjugación clavada. Con los pronombres clavados. Hay noches que estallan mi concepto tiempo, y lo que estalla a veces es difícil de remediar.

viernes, 17 de junio de 2011

Me has vuelto a desterrar. Ni si quiera te importo. He vuelto a la cueva de mis libros, mis canciones, mis historias. He vuelto a pasar el día sin luz. Y me pides que entienda lo que no conozco mientras te inventas muda. Te da igual. Te resulta indiferente mi contento, has trotado sobre mi llanto y odias mi noche porque solo piensas en tu disfraz. Así, a la noche me condenas. Es triste para mí. Para ti lo es más. Siempre más. Pero esta vez no cedo; aquí me dejas, aquí me quedo. Mañana te sentiré llorar, seguro. Pero no podré verlo porque estoy de nuevo encerrada en este cuarto con la persiana caída, las letras revueltas y el corazón encogido. Piénsalo, no queda tanto para que no puedas tropezarme. Estoy cada día más lejos.

lunes, 13 de junio de 2011

Siempre lo pensé
pero algo siempre me arrastró
y pesa tanto la costumbre
que me he resignado a sin vivir con ella
añado cuando por fin fue que sí
lloré tanto que no supe decir no
porque a veces quien pone los sentimientos
se equivoca de lugar
y clava sensaciones
en gargantas inciertas
y destierra orgasmos
al cuerpo de otra mujer
y la apatía de la carne
y el motor del porque sí
que es por ti, que no es por mí
creo o quiero creer
y se vacían los te quiero
y las caricias nunca tocan
nunca llegan a tu piel
que ya no existe, que ha cambiado
olvido el detalle, emoción
y emigro sin querer a otras miradas
porque los trenes ya no duelen
y sí hiere la verdad.
Inercia de este vacío.
No digo adiós, dímelo tú.
No digo adiós, bésame tú.
No digo adiós, tiémblame tú.

[Dolores]

martes, 7 de junio de 2011

Se pone duro como una piedra y duele. Y es tan fuerte la manera en que trepas y corrompes que no he podido ni escribir. Tengo ganas de besarte. Me taladra. Pero también tengo ganas de salir corriendo y escapar a no sé dónde, a no sé con quién. Que me tape la boca, que me deshaga el nudo, que me arranque de cada latido el dolor. Que me corte la soga que tira de la piedra hacia arriba y del amor hacia la piedra, que me derrita el dolor del alto y me llene las ganas de los bajos; que me busques, que me arrojes, que me hagas tu contradicción. 

Que es dolor físico y no es mejor si no me congelas la sangre.

miércoles, 1 de junio de 2011

Faltaban cuatro días y decidimos hacer caput. No hablar, no ver, no sentir, no respirar. Me arranqué el corazón y lo violé.

En la ducha me he acordado de ti, porque lloraba. Y he recordado La vida es sueño, y que intentabas meter el cielo entero en tu habitación ¡yo te había robado la mejor estrella!

Nada ha cambiado desde anoche, salvo que ahora respiro con la boca abierta por si el aire quiere deshacer el nudo. La primavera nos ha pillado a contratiempo.

Por qué tienen que separarse las personas que se quieren.

Por qué dejaron de existir las parejas que se comían a besos en la estación.

Mi pelo enrollado en tu aro y mi móvil que no ha vuelto a sonar. De escéptica a peregrina. Ahora recorro las estaciones de nuestros primeros besos, tu sonrisa, mis nervios, el miedo, la ilusión. Y de vuelta: quién hará tu trabajo debajo de mi falda. Quién. 

martes, 31 de mayo de 2011

Duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele duele.

martes, 17 de mayo de 2011

A veces cierro los ojos y siento sus labios junto a los míos. La beso y ella también me besa. La acaricio, recorro su cuerpo con la mano, le aparto el pelo con cariño. Siento su mejilla con la mía y otra vez sus labios, y también su cuello, y ahora el mío. Y la abrazo, y la siento, y me gusta. Y la miro, así, desnuda, tan simple, tan frágil, tan bonita; con los ojos cerrados, sé que piensa en mí. Y me acerco, y la beso, y la como y la como los pechos, no me sacio, y la toco y todo se derrite, todo se deshace, todo se evapora, todo es aire, todo es sueño, todo es hueco, porque solo es mente, porque todo es nada.

No la miro porque hablan, no la toco por si piensan, y sigo engañándome. No sé hasta cuándo las lágrimas que corren por mi mejilla harán gala de mi fragilidad; mientras, noche tras noche, solitaria sensación, seguiré enseñándome que no me gustan las mujeres.



[Hoy es el día mundial contra la LGTBfobia]

sábado, 14 de mayo de 2011

15 de mayo DEMOCRACIA REAL YA

Decía Don Filiberto en Luces de bohemia que "Afortunadamente hay una juventud que no son ustedes, una juventud estudiosa, una juventud preocupada, una juventud llena de civismo", y eso es precisamente lo que nos toca demostrar mañana.

Si los medios de "comunicación" quieren silenciar la voz del pueblo, ya nos encargaremos nosotros de hacernos oír en cada rincón de la ciudad, ya nos encargaremos de que no exista una sola persona que no haya escuchado que estamos hartos. 

Pedimos democracia, democracia real; pedimos lo que es nuestro. 

El domingo 15 de mayo a las 18:00h tenemos que tomar la ciudad. ¡¡NOS VEMOS!!



miércoles, 11 de mayo de 2011

Me dan miedo las tormentas porque provocan fuego.
Fuego que arde
fuego que quema
fuego que abrasa.
Me dan miedo las tormentas porque el agua no puede sofocar las llamas.
Me da miedo la calma.
Calma arrasada
calma vacía
calma de nada.
Me da miedo la calma porque olvida la tormenta que no pudo sofocar las llamas.
Me dan miedo mis tormentas porque provocan fuego.
Fuego que me arde
fuego que me quema
fuego que me abrasa.
Me dan miedo mis tormentas porque no hay agua que sepa sofocar las llamas.

sábado, 7 de mayo de 2011

Escena sexta

El calabozo. Sótano mal alumbrado por una candileja. En la sombra se mueve el bulto de un hombre. Blusa, tapabocas y alpargatas. Pasea hablando solo. Repentinamente se abre la puerta. MAX ESTRELLA, empujado y trompicando, rueda al fondo del calabozo. Se cierra de golpe la puerta.

MAX: ¡Canallasl. ¡Asalariados! ¡Cobardes!

VOZ FUERA: ¡Aún vas a llevar mancuerna!

MAX: ¡Esbirro!


Sale de la tiniebla el bulto del hombre morador del calabozo. Bajo la luz se le ve esposado, con la cara llena de sangre.

EL PRESO: ¡Buenas noches!

MAX: ¿No estoy solo?

EL PRESO: Así parece.

MAX: ¿Quién eres, compañero?

EL PRESO: Un paria.

MAX: ¿Catalán?

EL PRESO: De todas partes.

MAX: ¡Paria!... Solamente los obreros catalanes aguijan su rebeldía con ese denigrante epíteto. Paria, en bocas como la tuya, es una espuela. Pronto llegará vuestra hora.

EL PRESO: Tiene usted luces que no todos tienen. Barcelona alimenta una hoguera de odio, soy obrero barcelonés, y a orgullo lo tengo.

MAX: ¿Eres anarquista?

EL PRESO: Soy lo que me han hecho las Leyes.

MAX: Pertenecemos a la misma Iglesia.

EL PRESO: Usted lleva chalina.

MAX: ¡El dogal de la más horrible servidumbre! Me lo arrancaré, para que hablemos.

EL PRESO: Usted no es proletario.

MAX: Yo soy el dolor de un mal sueño.

EL PRESO: Parece usted hombre de luces. Su hablar es como de otros tiempos.

MAX: Yo soy un poeta ciego.

EL PRESO: ¡No es pequeña desgracia!... En España el trabajo y la inteligencia siempre se han visto menospreciados. Aquí todo lo manda el dinero.

MAX: Hay que establecer la guillotina eléctrica en la Puerta del Sol.

EL PRESO: No basta. El ideal revolucionario tiene que ser la destrucción de la riqueza, como en Rusia. No es suficiente la degollación de todos los ricos. Siempre aparecerá un heredero, y aun cuando se suprima la herencia, no podrá evitarse que los despojados conspiren para recobrarla. Hay que hacer imposible el orden anterior, y eso sólo se consigue destruyendo la riqueza. Barcelona industrial tiene que hundirse para renacer de sus escombros con otro concepto de la propiedad y del trabajo. En Europa, el patrono de más negra entraña es el catalán, y no digo del mundo porque existen las Colonias Españolas de América. ¡Barcelona solamente se salva pereciendo!

MAX: ¡Barcelona es cara a mi corazón!

EL PRESO: ¡Yo también la recuerdo!

MAX: Yo le debo los únicos goces en la lobreguez de mi ceguera. Todos los días, un patrono muerto, algunas veces, dos... Eso consuela.

EL PRESO: No cuenta usted los obreros que caen...

MAX: Los obreros se reproducen populosamente, de un modo comparable a las moscas. En cambio, los patronos, como los elefantes, como todas las bestias poderosas y prehistóricas, procrean lentamente. Saulo, hay que difundir por el mundo la religión nueva.

EL PRESO: Mi nombre es Mateo.

MAX: Yo te bautizo Saulo. Soy poeta y tengo el derecho al alfabeto. Escucha para cuando seas libre, Saulo. Una buena cacería puede encarecer la piel de patrono catalán por encima del marfil de Calcuta.

EL PRESO: En ello laboramos.

MAX: Y en último consuelo, aun cabe pensar que exterminando al proletario también se extermina al patrón.

EL PRESO: Acabando con la ciudad, acabaremos con el judaísmo barcelonés.

MAX: No me opongo. Barcelona semita sea destruida, como Cartago y Jerusalén. ¡Alea jacta est! Dame la mano.

EL PRESO: Estoy esposado.

MAX: ¿Eres joven? No puedo verte.

EL PRESO: Soy joven. Treinta años.

MAX: ¿De qué te acusan?

EL PRESO: Es cuento largo. Soy tachado de rebelde... No quise dejar el telar por ir a la guerra y levanté un motín en la fábrica. Me denunció el patrón, cumplí condena, recorrí el mundo buscando trabajo, y ahora voy por tránsitos, reclamado de no sé qué jueces. Conozco la suerte que me espera: Cuatro tiros por intento de fuga. Bueno. Si no es más que eso...

MAX: ¿Pues qué temes?

EL PRESO: Que se diviertan dándome tormento.

MAX: ¡Bárbaros!

EL PRESO: Hay que conocerlos.

MAX: Canallas. ¡Y ésos son los que protestan de la leyenda negra!

EL PRESO: Por siete pesetas, al cruzar un lugar solitario, me sacarán la vida los que tienen a su cargo la defensa del pueblo. ¡Y a esto llaman justicia los ricos canallas!

MAX: Los ricos y los pobres, la barbarie ibérica es unánime.

EL PRESO: ¡Todos!

MAX: ¡Todos! ¿Mateo, dónde está la bomba que destripe el terrón maldito de España?

EL PRESO: Señor poeta que tanto adivina, ¿no ha visto usted una mano levantada?
Se abre la puerta del calabozo, y EL LLAVERO, con jactancia de rufo, ordena al preso maniatado que le acompañe.

EL LLAVERO: Tú, catalán, ¡disponte!

EL PRESO: Estoy dispuesto.

EL LLAVERO: Pues andando. Gachó, vas a salir en viaje de recreo.


El esposado, con resignada entereza, se acerca al ciego y le toca el hombro con la barba. Se despide hablando a media voz.

EL PRESO: Llegó la mía... Creo que no volveremos a vernos...

MAX: ¡Es horrible!

EL PRESO: Van a matarme... ¿Qué dirá mañana esa Prensa canalla?

MAX: Lo que le manden.

EL PRESO: ¿Está usted llorando?

MAX: De impotencia y de rabia. Abracemonos, hermano.


Se abrazan. EL CARCELERO y el esposado salen. Vuelve a cerrarse la puerta. MAX ESTRELLA tantea buscando la pared, y se sienta con las piernas cruzadas, en una actitud religiosa, de meditación asiática. Exprime un gran dolor tacíturno el bulto del poeta ciego. Llega de fuera tumulto de voces y galopar de caballos.


[Luces de Bohemia]

viernes, 29 de abril de 2011

Lo peor de aquella estación fue la espera. Yo sabía que podía encontrarme cualquier cosa, pero sentada sobre mis maletas lo único que podía hacer era esperar. Por esas vías pasaban todo tipo de trenes; pequeños vagones de cercanías, trenes que recorrían enormes distancias, infinitas plataformas transportando mercadería, cacharrerías lentas, y motores que corrían como balas. Yo misma acababa de ver como una hilera de vagones escapaba de mi propia mirada casi a la vez que entró, al mismo tiempo que una vieja máquina de vapor recogía algunos pasajeros melancólicos de años pasados y ávidos de un poco de turismo de la tercera edad.

Insisto, yo seguía sentada sobre mis dos pequeñas maletas, las mismas que no mucho tiempo atrás me habían parecido enormes, inmensas, y ahora se habían reducido a dos vulgares y simplones maletines para cualquiera que las viese, pero que guardaban el equipaje básico que yo necesitaba. 

Yo seguía sentada sin saber en qué tren me tocaría montar a mí. Sin saber en cuál de todas esas máquinas tendría que seguir yo mi viaje.

martes, 19 de abril de 2011

Estando Jesús en la última cena dijo a sus discípulos “uno de vosotros me va a traicionar”. ¡Pobre!, no sabía que no sería uno, sino millones a lo largo de los siglos los que le fallarían. Si en navidad se olvidaron del niño de Galeano, lloran ahora lágrimas de sangre los que durante el resto del año olvidan, si no repudian, a aquellos yonquis, prostitutas, homosexuales, sin papeles, que honraron al Mesías en el portal de Belén. SPIRITU SANCTUS ORA PRONOBIS.

jueves, 14 de abril de 2011

14 de abril


"Nobleza hereditaria es la vanidad que yo fundo en que, ochocientos años antes de mi nacimiento, muriese uno que se llamó como yo me llamo, y fue hombre de provecho, aunque yo sea inútil para todo."



"Carta XIII" de las Cartas marruecas de José Cadalso. Año 1789.

domingo, 10 de abril de 2011

ESTÓMAGO

Estómago. La búsqueda de porqués me ha hecho naufragar infinitamente más que el sinsentido. La razón no me enseñó nada mejor que lo que conocí con mis impulsos. Y a veces me da por esperar a la muerte de frente. Prefiero sufrir con la certeza de que tengo que sufrir, que sufrir por no saber si tengo que hacerlo. Nuestra clave, hablarnos en clave. Ni pensando en el futuro, ni en la compra del piso, ni en la elección de la carrera, el amor, o el gimnasio, me sirvieron las inmensas listas de pros y contras que fabriqué para auto convencerme de algo. Si pienso en ti me dan ganas de reventar las paredes. Me falta tiempo, me sobra vida. Esta noche descubrí que ansiedad significa querer ocupar vacíos cuadrados con piezas redondas, querer ocupar los vacíos del alma con rellenos de cartón. Y en esta historia no hay ni segundo plato, ni croquetas. Pero si me dejan me como la cocina entera. ¿Que a qué dedico mi vida? A pensar en ti. A la mierda el equilibrio. Y al final no sé si el corazón me late o me está taladrando el pecho. Escribo porque a veces respirar no es sufriente para seguir viviendo. La gente debería tener más en cuenta a Amelie. Descariñada. No quiero saber nada de mi vida de emergencia, bueno, ni sí, ni no. Me sobra tiempo, me falta vida. Estómago.

domingo, 27 de marzo de 2011

Cinco cigarros.
Tabaco, filtro y papel.
Tras las rejas del balcón
Dios está muerto y resucitado;
y mientras
nada responde a mi llamada.

Cinco cigarros y medio,
excusas del contenido,
sustancia del contingente,
y no deja de entrar gente
en el lupanar de Dios.

Seis cigarros
y sale a fumar, como yo.
Pero cada vez es más de noche
y a mí me cuesta no observarte.
Lo siento si te escondes.
Lo siento si te marchas.
Lo siento si me prendes.

Ocho cigarros,
un palo,
y cambio de posición.
A veces me siento un poco hombre.

Nueve cigarros
y un final escrito.
Ahora tengo frío
y ya casi no puedo ver.
La herradura entre las rejas
no deja de sangrar espinas;
yagas abiertas:
Ellos me venderán.

Ocho cigarros.
Apago el sonido.
Apago las rejas.
Apago el sol.
Alba se ha despertado.

lunes, 14 de marzo de 2011

Polvo de una noche

¿Te importa si leo poesía mientras practicamos el coito? No debería reducir este momento a la burda acción de introducir mi pene en tu pringosa vagina solo por un instinto primario y carnal; yo vivo de sublimar mi tiempo, no voy a permitirme la mixtura con las bajezas de los demás.

jueves, 24 de febrero de 2011

Mi nombre es Virginia, tengo 22 años. Estoy en el último curso de una filología cualquiera; el año que viene voy a estudiar un máster, cualquiera también. De dinero no me va mal, he trabajado algún tiempo y puedo permitirme ciertos caprichos. Vivo todavía con mis padres, siempre tengo comida “de mamá” en el plato. Los sábados me emborracho y cada mañana al despertar planifico mi jornada para que me dé tiempo a hacer todo lo que quiero sin caer en el agobio o el estrés: ir a clase, bajar al gimnasio, leer, estudiar, tocar la guitarra, tomar una caña, e intentar irme a la cama a una hora sensata, cosa que nunca consigo. Tengo quien me quiere y aguanta mis gilipolleces, y además follo con relativa frecuencia. En definitiva, estoy hasta el coño de mi vida gris.

Mi nombre es Virginia; me dedico a diseñar la vida que no vivo, a envidiar las vidas que no tengo, a soñar los días que estoy perdiendo.

Mi nombre es Virginia, y soy como el resto, una marioneta que cree controlar los hilos que la manejan.

Mi nombre es Virginia y ni sí, ni no. De salida en salida de emergencia.

Mi nombre es Virginia, muchas gracias por su atención, sigo siendo la reina de la vulgaridad. Me dedico al genocidio del tiempo; por la noche lo curo. Vine al mundo a dejar la huella de nuestra historia, y el tiempo ha borrado la semilla que traje conmigo; lo siento, ya no puedo hacer nada.

martes, 8 de febrero de 2011

El lenguaje y el sexismo

Quiero dejaros hoy por aquí algo sobre lenguaje y sexismo. Se trata de lo que he escrito para mi sección de La hora del Quemadillo (http://lahoradelquemadillo.blogspot.com), el programa que se emite cada lunes a las 19:30h, en Onda Expansiva, y en el que yo participo.

Me considero enemiga del mal llamado lenguaje no sexista, y tras reiteradas alusiones a esta cuestión en La hora del Quemadillo, decidí explicar de forma seria el por qué de mi odio. Mi intención es generar algún tipo de discusión, polémica o debate; lo que sea. Mi intención es, en cierto modo, la de convencer, o la de que me convenzan aquellas personas que consideran que no tengo razón.  

Os dejo el programa por si lo queréis escuchar, y también el texto escrito, para que cada uno elija el modo de reflexionar.

Gracias.






Todo empezó con la llegada a mi bandeja de entrada de  un correo electrónico llamado CONTRA LA TONTUNA LINGÜÍSTICA, UN POCO DE GRAMÁTICA BIEN EXPLICADA, aunque mis ganas e intenciones llevaban tiempo pensando en escribir algo así.

Pido perdón de antemano por el rollo que empieza; y gracias si esta sección invisible no se queda aquí y consigue generar debate.

Primero leamos el correo:
Está escrito por una profesora de música, de un instituto público, pero eso, es lo de menos.
 
Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo 48 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política. En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña". Luego, cuando eras un poco más mayor, llegaba El Parvulito, un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en El Parvulito, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.

En EGB estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos "tracas" o "matracas") Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión  y Educación Física. En 8º de EGB, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te suspendían.
En BUP, aunque yo era de Ciencias, estudié Historia de España (en 1º), Latín y Literatura (en 2º) y Filosofía (en 3º y en COU). Todavía me acuerdo de las declinaciones (la 1ª.: rosa, rosa, rosa, rosae, rosae, rosa en el singular; -ae, -ae, -as, -arum, -is, -is, en el plural; la segunda; -us, -e, -um, -i, -o, -o, en el singular; -i, -i -os, -orum, -is, -is, en el plural; no sigo que os aburro), de los verbos (poto, potas, potare, potabi, potatum, el verbo beber), de algunas traducciones (lupus et agni in fluvi ripa aqua potaban; superior erat lupus longeque agni: ‘el lobo y el cordero bebían agua en el río; el lobo estaba arriba, lejos del cordero’; mihi amiticia cum domino erat: ‘yo era amigo del señor’).

Leí El Quijote y El Lazarillo de Tormes; leí las Coplas a la Muerte de su Padre de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda...

Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura. Aprendí que se dice presidente y no presidenta, aunque sea una mujer la que desempeñe el cargo.

Y... vamos con la Gramática.

En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es atacante; el de salir es saliente; el de cantar es cantante y el de existir, existente. ¿Cuál es el del verbo ser? Es "el ente", que significa ‘el que tiene entidad’, en definitiva ‘el que es’. Por eso, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación -nte.

Así, al que preside, se le llama presidente y nunca presidenta, independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se dice capilla ardiente, no ardienta; se dice estudiante, no estudianta; se dice independiente y no independienta; paciente, no pacienta; dirigente, no dirigenta; residente, no residenta.

Y ahora, la pregunta del millón: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son periodistos), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia los lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).

Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el violinisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!

Y hasta aquí el correo. A esta señora le diría que podría discutir algunas cosas con ella, como el ejemplo de presidenta, ya que la lengua es algo vivo, y algunas clases de palabras, como los sustantivos, se crean, se modifican, se prestan, desaparecen… pero ahí lo dejo, para quien quiera reflexionar. Ahora mi opinión. Me quedo con la pregunta ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? ¿A qué responde el hecho de modificar el lenguaje para convertirlo en no sexista? ¿A una necesidad real, o a pura demagogia y estrategia política?

La respuesta a esta pregunta se encuentra en la fatídica unión que se produce entre la ignorancia que nos posee y la estratagema política, y que en cierto modo son consecutivas la una de la otra. Vivimos en el reino del desconocimiento, no sabemos de nada, pero sin embargo nos permitimos el lujo de opinar de todo. Nos dedicamos a repetir como papagayos lo que oímos en la tele o en la radio a unos tertulianos, y en base a esos conocimientos fundamos nuestra opinión. Así que nadie tiene ni idea de gramática, pero los progres o pseudoprogres se llenan la boca destrozando la lengua en defensa de la igualdad de género, mientras los conservadores y fascistas se llevan las manos a la cabeza por la estupidez de semejantes medidas; eso sí, no aluden a la gramática para nada, es otra panda de impresentables que utiliza la lengua para hacer oposición, y verdaderamente se la sopla la gramaticalidad, o no, de la palabra miembra; si no, echen un ojo a este vídeo y juzguen ustedes mismos: http://www.youtube.com/watch?v=RuuVEEAtZzI&feature=player_embedded

En fin, como la lengua es el instrumento por excelencia para la comunicación y por lo tanto para la demagogia, vamos a darles a estas señoritas feministas, que quieren ser igual que los hombres, la posibilidad de ser jovenas, causantas, o magnatas, y mientras se entretienen inventándose palabras, ya han muerto 7 mujeres a manos de sus parejas durante el primer mes de 2011 y 40 fueron agredidas sexualmente cada día durante el 2010.

Digo yo, si para modificar el código penal, por ejemplo, se necesita gente que sepa de leyes, si existen los asesores fiscales, o comerciales, ¿por qué no son los encargados de modificar, si es necesario, la lengua, la gente que es especialista en eso? Les recuerdo que soy casi filóloga y he dedicado  5 años de mi vida a estudiar la lengua que hablo ahora mismo. ¿Me entrometo yo en el trabajo de un economista si no sé de economía? Pues que sean los filólogos, los gramáticos, los lingüistas, es decir, la gente se dedica al conocimiento y estudio de la lengua, los que expliquen lo que es lenguaje sexista, y lo que no lo es.

Sé que nadie me ha llamado, pero mi deber moral es el de explicar al que quiera conocer. Quizás, exista el día en que alguien nos escuche, y dejemos de decir analfabestiadas y empecemos a luchar desde la base por la igualdad, y es que es más sencillo conocer la lengua que inventarnos una nueva en un claro proceso de inculturización.

Empiezo:
Los nombres personales pueden definirse como el conjunto de sustantivos que designan clases de personas según diversos factores como: la relación de parentesco (padre, madre, hijo…), los grupos de edades (joven, adolescente…), profesiones (periodista, dentista…) o la filiación política social, deportiva, religiosa, etc., como cristiano o republicano.

Estos nombres personales se caracterizan en el léxico, por su particular comportamiento con el género gramatical. Así que estos nombres personales pueden clasificarse como:
·         Variable: niño, -a. Es decir, la desinencia varía según se refiera a varón o a mujer.

·         Ortónimos: abad, se refiere exclusivamente a varón. O abadesa, que se refiere exclusivamente al sexo femenino.

·         Heterónimos: padre y madre. Son invariables como los anteriores, pero el masculino adquiere la función genérica de representar conjuntamente a la pareja constituida como entidad social relevante, en este caso, padres puede designar al padre y a la madre juntos; y en ningún momento el uno es el femenino o masculino del otro.

·         Epicenos: criatura o autoridad. Son invariables; poseen una sola forma y un solo género, masculino o femenino, porque pueden hacer referencia indistintamente a cada uno de los dos sexos porque la información sexual en este caso es irrelevante.

·         Y por último los conflictivos por excelencia, los comunes. Se trata de la clase más productiva en castellano actual, porque la mayoría de los nombres que antiguamente eran invariables ahora se usan como comunes. Por ejemplo, periodista, que pasó de designar al hombre que ejercía el periodismo, a designar también a la mujer, cuando afortunadamente, pudo ejercer también dicha profesión.

Nombres comunes son policía, piloto, militar, magnate, joven… En estos nombres se especifica el género mediante el artículo o el adjetivo, por ejemplo, el piloto rubio, o la piloto morena. ¿Por qué se tiene que sentir ofendida la piloto porque dicha palabra acabe en o? ¿Se ofende el policía por no ser policío? Además, permítanme decirles, y hagan si es necesario un acto de fe, porque no voy a abrir otro frente, que la vocal a no expresa femenino, ni la o masculino, y si no, echen un vistazo a un pequeño corpus de palabras al azar, y destapen el engaño… Por cierto, es a los comunes a los que pertenece el polémico miembro. ¡Ah! Y no sean tan cutres de colocar una @ o un signo de =, en lugar de la vocal correspondiente; ¿alguien me puede explicar cómo suenan? ¿Cómo pronuncia en alto las palabras con @ una persona que lee un manifiesto en público?

Es más, existe la circunstancia en castellano de que el masculino accede con facilidad a significados genéricos, porque en castellano el masculino es el género no marcado; así que, según esto, y puestos a ofendernos, el ofendido debería ser el varón, porque en el ejemplo las periodistas no cabe ningún hombre, pero si queremos aclarar que en los periodistas no hay ninguna mujer, tendremos que especificarlo por ejemplo así: los periodistas varones.

Y por dar una última pincelada: resulta que existe un principio llamado economía del lenguaje, que se traduce en que las personas intentamos decir lo máximo posible con el menor esfuerzo; de ahí que lo natural sea decir todos y no todos y todas. De desdoblar ese todos y todas, lo único que obtenemos es haberlo convertido en un ortónimo, el tipo que diferencia al sexo femenino del masculino, los que determinan que no es lo mismo el abad que la abadesa; y por lo tanto estaríamos admitiendo que las mujeres no son igual que los hombres, y ya bastante les costó a las poetas, que sí entienden algo de lengua, dejar de ser poetisas.