Siempre lo pensé
pero algo siempre me arrastró
y pesa tanto la costumbre
que me he resignado a sin vivir con ella
añado cuando por fin fue que sí
lloré tanto que no supe decir no
porque a veces quien pone los sentimientos
se equivoca de lugar
y clava sensaciones
en gargantas inciertas
y destierra orgasmos
al cuerpo de otra mujer
y la apatía de la carne
y el motor del porque sí
que es por ti, que no es por mí
creo o quiero creer
y se vacían los te quiero
y las caricias nunca tocan
nunca llegan a tu piel
que ya no existe, que ha cambiado
olvido el detalle, emoción
y emigro sin querer a otras miradas
porque los trenes ya no duelen
y sí hiere la verdad.
Inercia de este vacío.
No digo adiós, dímelo tú.
No digo adiós, bésame tú.
No digo adiós, tiémblame tú.
[Dolores]
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